“Psicologos Santander”

Psicologos Santander

Nuestros psicologos Santander saben que existen momentos en la vida en los que las dificultades nos desbordan, no somos capaces de tomar decisiones, nos sentimos vacíos o no nos vemos capaces de superar las dificultades a las que nos vamos enfrentando. Cuando los problemas nos superan inundándonos de sentimientos negativos, impidiéndonos disfrutar de las cosas positivas y frenando nuestro crecimiento personal es conveniente acudir a una terapia psicológica.

La terapia es un espacio de escucha en donde usted mismo a través de la ayuda del terapeuta descubrira el porque de las situaciones que le causan malestar, aprenderás nuevas formas de afrontar estas situaciones.

«Psicoanalizarse, no para curar heridas pasadas, sino para vivir mejor los años futuros.«

Miguel Oscar Menassa

Mi terapia te ayuda a encontrar el camino hacia tu bienestar:

  • Tratamiento personalizado.
  • Compromiso y confianza.

En nuestra clínica también ddamos servicio en Castilla León, más concretamente, tenemos profesionales psicologos Valladolid.

Mis especialidades como psicóloga son:
Psicoterapia | Familia y Pareja | Terapia Individual | Infantil

Colegiada: CA- 00959

«La mayor sabiduría que existe es conocerse a si mismo»

Galileo Galilei

¿NECESITAS LA AYUDA DE UN PSICÓLOGO EN SANTANDER?

 

Puedes necesitar ayuda psicológica si estás percibiendo una o varias situaciones de tu vida de una forma que te genera malestar, inquietud y preocupación. Y en consecuencia a esa percepción de la realidad te sientes bloqueado en la acción, es decir, no consigues hacer las cosas como solías hacer antes; o reaccionas de una forma inapropiada, hecho que acentúa que la situación la sigas percibiendo de una forma negativa.

Nuestros psicologos Santander y nuestros psicologos en Valladolid te ayudarán a que cada uno construya su realidad que luego pueda gozar. Ayudamos a cambiar los puntos de vista por los cuáles se percibe una situación como problemática. En otras palabras: “encendemos la luz a esos ojos que solo ven la oscuridad, con rigor científico y humano”.

Un psicólogo profesional puede ayudarte a resolver uno o varios problemas, superar dificultades y alcanzar tus objetivos. También puedes necesitar ayuda de un psicólogo para el asesoramiento sobre las diferentes etapas o situaciones vitales que deberás afrontar o ya estás viviendo.

SEGUROS DE SALUD CON LOS QUE TRABAJAMOS

 

En nuestra clínica de psicologos Santander adoptamos los postulados teóricos del psicoanálisis lo que implica desarrollar determinados métodos. Cuando una persona acude a nosotros en busca de ayuda, pasa por un psicoanálisis, de la misma forma que cuando necesita una terapia conductual pasa por una terapia cognitivo-conductual. Todos nuestros psicologos son psicoanalistas titulados con formación especializada.

La formación de un psicoanalista a la luz de la ciencia actual es poco común, ya que implica que el propio terapeuta pase años siendo objeto de un psicoanálisis. En algunos países como Argentina sí existe formación oficial para los que deseen ser psicoanalistas, pero es algo cada vez menos común en otros lugares.

¿Qué plantea el psicoanálisis?

El psicoanálisis visto como paradigma teórico al que se adscribe el psicoanalista, tiene una forma de ver y entender al ser humano y la causa de sus sufrimientos. Entre las concepciones más esenciales de esta corriente, fundada por el austriaco Sigmund Freud a fines del siglo XIX, están:

Los problemas psicológicos y sus síntomas tienen origen en conflictos y motivaciones inconscientes
Entre las causas más habituales de los inconvenientes psicológicos están temas sin resolver a lo largo de la infancia o bien traumas reprimidos
El tratamiento busca hacer consciente todas y cada una de las motivaciones inconscientes del sujeto

¿Qué hace un psicoanalista a lo largo de la terapia?

Este proceso terapéutico se identifica por su larga duración, en ciertos casos un paciente puede estar décadas siendo psicoanalizado. Nuestros psicologos Santander aconsejan, que lo idóneo es asistir a terapia 5 veces por semana, mas tres sesiones semanales también pueden resultar eficaces. La duración de estas sesiones cambia entre los cuarenta y cinco y cincuenta minutos. En general, nuestro terapeuta se sitúa tras el paciente para facilitar la libre expresión.

En una sesión, el paciente habla y el terapeuta solo interviene muy puntualmente, haciendo preguntas con el propósito de que la persona vea las motivaciones que hay detrás de sus lagunas, justificaciones poco creíbles o bien hilos sueltos en su discurso.

Entre las técnicas más conocidas del psicoanálisis están:

La asociación libre:consiste en que el terapeuta afirma una palabra y el paciente responde con lo primero que le viene a la cabeza. En esas asociaciones el psicoanalista puede detectar las motivaciones inconscientes del sujeto.
La interpretación de los sueños: quizá uno de los procedimientos más conocidos del psicoanálisis y que ya es parte de la cultura popular. Para Freud los sueños eran la vía por excelencia para conocer el inconsciente, solo había que dominar su particular simbología.

Psicologos Santander

El Psicoanálisis se basa en proseguir un método y una técnica, para procesar los inconvenientes de la vida.

Si nos preguntamos: ¿Debo acudir a un psicólogo o a un psicoanalista? Es que existe algo que nos preocupa, puede ser una situación individual o de pareja, algo que le pasa a un hijo o un familiar; o bien deseamos tener un hijo o bien pareja y no lo conseguimos. Podemos pensar que se trata de un hecho de nuestra mente, y se nos ocurre que debemos consultar a un psicólogo, por lo que probablemente es el momento de hacerlo.

Hay un tiempo para afrontar los hechos y las cosas que deseamos, y si no lo hacemos, quizá se nos haga eterno el problema y vamos a dejar pasar la oportunidad de enfrentar nuestros sentimientos, dudas y temores.
De ahí que es esencial el instante en que uno consulta a un psicólogo, y es esencial la decisión de hacernos responsables de nuestra vida.

Psicoanalista Santander

Nuestros psicologos Santander cuentan con más de 10 años de experiencia, y coinciden en que una consulta a tiempo puede evitarnos males mayores. Debemos aprender a cuidar nuestra psicología y nuestros deseos. Jamás es tarde para ocuparnos de nosotros mismos puesto que la atención psicológica abarca todos los aspectos de la vida.

Como orientación, sin pretender nombrar todas y cada una la situaciones, porque cada persona es única y diferente y hay que brindarle una atención personalizada y eficiente.

CONSULTAR A UN PSICOANALISTA

El sufrimiento psíquico puede adoptar muchas formas. Los términos diagnósticos corren a apresar, nombrar, acotar esta variedad, sin llegar a alcanzarla jamás. La naturaleza se resiste a ser reducida al lenguaje.

Pese a todo, para procurar entendernos, utilizamos términos más o menos conocidos para nombrar la pluralidad del malestar subjetivo. La próxima serie de «palabras» no es más que un ejemplo para acotar posibles estados de malestar subjetivo, todos susceptibles de un trabajo analítico:  contrariedades en la pareja, ansiedad, depresión, TOC, crisis de angustia, acceso de pánico, temores, fobias, obsesiones, baja autoestima, agobio, adicciones, inseguridad, poquedad, internet, dificultades de estudio, problemas de comportamiento, retraimiento, hiperactividad, fracaso escolar, anorexia, bulimia, obesidad, mareos, palpitaciones, hipertensión, hipocondría, jaquecas, inhibiciones sexuales, impotencia, frigidez, eyaculación precoz, paternidad bastante difícil, divorcios traumáticos, matrimonio, adopción, traumas, accidentes, duelos, pérdidas, insomnios pertinaces…

¿ES UNA TERAPIA EL PSICOANÁLISIS?

El psicoanálisis es más que eso, es una experiencia nueva en la vida de una persona. Los efectos terapéuticos no son más que un beneficio sobrevenido del desarrollo de un análisis. La función del analista permite que el paciente entienda la relación que entretiene con sus síntomas y la relevancia de estos. La experiencia del inconsciente deja al paciente comprender lo alejado que vive de sí, de su propio deseo, lo forzado de su forma de vivir. Múltiples formas puede tomar este olvido, como el olvido para satisfacer a los otros, sean estos los ideales familiares, sociales, religiosos, laborales, de pareja, etcétera Esta equivocada forma de subsistir puede generar gran cantidad de síntomas, que no son más que la huelga del inconsciente, la manifestación de que lo esencial de la persona está siendo dejado de lado, y esto es enormemente incompatible con el buen humor, la alegría, o una forma de vivir desinhibida y decidida.

Son muchas las situaciones que pueden llevar a un sujeto a olvidarse de su deseo, de sí mismo. Lo más usual es el miedo, temor a lo desconocido, a la soledad, al descalabro, a la muerte, a la sexualidad, etc. miedo que genera la asunción de guiones establecidos, como puede ser el refugio en la familia como “institución” garante de un orden, o bien cualquier otra función previsible y protocolizada. Muchas son las formas de cerrar toda pregunta para ser absoluta y completamente «normal».

En la misma línea está la creencia en una religión por ejemplo, cuando su  función es tratar lo insoportable de la muerte venidera, si bien uno esté al comienzo del camino. Virginidad, castidad, renuncia, introversión, pueden ser los nombres de estados subjetivos de gran precariedad. El inconveniente de estas protecciones es que no son posibles sin la asunción de enormes privaciones, donde las más de las veces se traducen en sufrimiento psíquico. 

¿POR QUÉ ANALIZARSE?

Según la opinión de nuestros psicologos Santander, el análisis es la vía más eficiente para atajar los síntomas y el malestar. Los motivos son múltiples, pero se resumen a uno: hacer un análisis es una excelente idea cuando a uno no le gusta la vida que hace y no halla por sí mismo los medios para disfrutar sin obstáculos del tiempo que el cuerpo le va a conceder. El conjunto de psicopatologías y padecimientos convierten la vida en un esmero incesante, donde el mayor placer que se puede tener es narcotizarse, dormir, o enterarse de lo menos posible.

¿CUÁNTO TIEMPO DURA UN ANÁLISIS?

El psicoanálisis encuentra una de sus principales críticas en su larga  duración. Lo que se le puede responder a sus críticos, que creen poder cambiar la manera de vivir de una persona o su personalidad en diez, veinte, o un número prometido, garantizado y controlado de sesiones, es que lo prueben en sí. Hay que ser realmente inocente para pensar en cambiar la naturaleza de alguien, forjada con el paso del tiempo, en varias sesiones.

Los que crean que esto es posible deben ir a probarlo. Lo que es esencial no es ni el tiempo ni el dinero que van a perder, lo verdaderamente esencial es que no pierdan la esperanza, puesto que la psicología dispone de alternativas considerablemente más eficaces que todos esos artificios, re-educativos, e inclusive ofensivos, cuando no brutales, que toman a veces a las personas por ineptos a los que hay que enseñar a comportarse.

Para responder al interrogante, el psicoanálisis dura hasta el instante en que el paciente estima que tiene los recursos suficientes para gozar de la vida, es cuestión de satisfacción. Lo que suele ocurrir en el momento en que los síntomas se difuminan, es que el paciente toma conocimiento de las posibilidades del dispositivo, se vuelve ambicioso, y no está dispuesto a perderse nada. En este último caso el análisis acaba cuando el paciente alcanza la realización de la vieja inscripción. Una vez llegado ese instante, el sujeto toma conocimiento de sus capacidades para escoger como vivir conforme con su naturaleza.

¿ES NECESARIO SABER ALGO PARA ANALIZARSE, ESTUDIAR O CONOCER ALGO AL RESPECTO?

Para hacer un psicoanálisis es suficiente con querer mudar. No son precisos ni conocimientos ni cualidades personales algunas. Lo que es fundamental sin embargo es tener una buena disposición al cambio. Es sabido que la queja es una forma de satisfacerse, de justificar un sufrimiento, y en ocasiones la defensa más sólida a todo cambio. Ningún analista que se precie va a perder su tiempo con alguien que no esté presto a cambiar nada, indudablemente no lo admitirá como paciente. Al respecto, se dice incluso, que la sofocación es el motor de la cura, ya que empuja de forma fuerte a desear cambiar las cosas.